Este conductor de autobús debe estar harto de que siempre haya coches aparcados en las paradas y decide tomarse la justicia por su mano.
Este conductor de autobús debe estar harto de que siempre haya coches aparcados en las paradas y decide tomarse la justicia por su mano.
Ya cuando va subiendo lleva cara de acojonao, pero cuando llega “la acción” la histeria se apodera de él.
Hay situaciones en las que vas aguantando la tensión lo mejor que puedes, pero todo tiene un límite y al final explotas. Aunque creo que éste se ha pasao.